Reconcíliate con la comida

 

¿Que crees? Ya… estamos en enero… y es momento de llevar a cabo todas esas propuestas de amor y felicidad que hiciste para comenzar este nuevo año ¡con tooodo! Encuentra de nuevo el camino de lo saludable, toma tu agua, la música que mas te gusta y derechito al ejercicio. Y en seguida, veamos el tema de la comida, que sin lugar a dudas estará llena de cosas buenas en este 2018.

 

Aprovecha ese buen animo  que provoca iniciar ciclos y comienza con un buen plan de vida saludable. Puede ser uno nuevo o simplemente una continuación del que llevaste el año pasado. ¿cómo lo hacemos? te propongo una reconciliación, en términos anímicos, con la comida sana y de preferencia hecha por ti, demuéstrate cuanto te quieres e importas. Con lo anterior me refiero a lograr sentirte en paz y feliz al preparar e ingerir algo que tu planeaste, creaste y disfrutarlo totalmente. Cumplir contigo y darte el tiempo para procurar tener al alcance todos esos ingredientes  que te harán sentir (y ver) increíble desde ¡ya! ¿Estás lista?

 

El principio.

Cerramos el año anterior disfrutando, abrazando, deseando, procurándonos felicidad. Vamos a hacer todo lo posible por postergar esa sensación… Reconcíliate con tu bienestar, y aunque obviamente no abusaste de la comida, tal vez te dejaste ir en el remolino de las fiestas decembrinas. ¡no pasa nada! Vamos a restablecer el orden. Toma vuelo y empieza desde que sale el sol. Siente los colores, procura los olores que te dan tranquilidad. El secreto es ver al frente, empieza a crear y  planear para que tus preocupaciones sean las menos posibles.

 

Disfruta creando, buscando recetas nuevas, ajústalas, modifícalas hasta  tener muchas opciones para elegir y probar, te motivara el reto de lograr al menos, por un mes probar 60 platos distintos (tres comidas diarias por cinco días a la semana), ¡aprovecha la tecnología que está en nuestras manos! Haz la lista de menú semanal y de ahí la lista de compra.

 

Puede que sea mucha tentación ordenar el super o comida a domicilio, pero el salir y despejarte te hará mucho bien.Combina ambos, tal vez una semana y una semana. No olvides  apegarte a la lista, para evitar debilidades y no tardarte horas eligiendo, confundiendote y perdiendo tu valioso tiempo.

 

El camino.

Reconciliate con la comida sana, en pos de adquirir un estado de tranquilidad y paz interior. Piensa en el sin fin de oportunidades que podrás tener si siempre esta a tu alcance alimentos que te benefician. De una vez, ordena tu cocina y tu alacena, saca todo lo que no usas o prefieres comer en ciertas ocasiones especiales, cambia el exceso de carbohidratos en harinas refinadas o cualquier dulce, por productos integrales y naturales.

 

Para la planeación de tus comidas, procura elegir platillos con ingredientes de temporada y comunes, intenta agregar una o dos veces por semana algún ingrediente nuevo para agregar variedad. Reconciliarte será procurarte calma desde un nuevo inicio. Que la cocinada y el super dejen de ser un suplicio. Date el tiempo suficiente para hacer ambos sin sentir que es una perdida, ¡es parte de consentirte!

 

Ya vamos llegando.

Bueno, y esto ¿qué tiene que ver con la ensalada? Ahhhhh pues te invito a llegar a un estado de tranquilidad desde lo más básico, sintiéndote bien… imagina la siguiente situacion: Intenta regresar a trabajar después de la hora de la comida y un atascón de carbohidratos (pan, tortillas, pastas, etc.) y agudiza tu percepción al intentar rendir por la tarde en tus actividades cuando comiste un plato enooorme de vegetales frescos y deliciosos…

 

Existe un mundo de diferencia entre el esfuerzo que hará tu cuerpo al digerir los alimentos procesados en comparación a la armonía interna que produce tu organismo después de consumir ingredientes naturales. Must! siempre acompaña tus comidas con mucha mucho agua,  sin hidratación no tendrás buena digestión…

 

Unos topes.

Que es muy caro, que no tienes tiempo, que la flojera de cargar el tupper, que no los lavan bien, que el antojo te gana… ¡nada!. Ni una sola justificación será válida para que en tu vida omitas lo práctico y aceptes lo que te aleja del bienestar. Eres lo que comes, repite esta frase como si fuera un mantra. Estoy segura que no quieres ser una gordita frita de chicharrón desprovista de todo glamour.

 

Logros.

Obtenlos al disfrutar de tus alimentos, podrás, convencida, hacerlo parte de tu vida diaria. Paz y tranquilidad por unos minutos, en los que estas llenándote de vida, consciente de apapachar a tu cuerpo, llenarlo de energía y de nutrientes, ¡ya estás del otro lado!

 

Lograras una verdadera reconciliación cuando te des cuenta que en verdad obtuviste resultados, ya sea continuando con tu bienestar, cambiando hábitos dañinos por buenos o simplemente logrando un cambio.

 

Haz un hábito.

Come tu ensalada en paz y a menudo. Los resultados vendrán solos y te sorprenderás de lo bien que te veras, tu ánimo y silueta hablarán por sí mismos. Pon a la mano todos los ingredientes necesarios para que no te distraigas en el camino de tus propósitos de vida saludable. Ármate una buena lista de todos los vegetales cuyo sabor te gusta más. Combínalos con una base de hojas verdes y aderezo en cantidad suficiente.

 

Recuerda que Vegetalistos te ofrece ensaladas listas para comer e ingredientes para que tú crees tu propia mezcla. Prácticas, limpias y deliciosas.

 


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Por Ileana López Monterrubio para Vegetalistos  | “Segura de que la mejor vida, viene de la mejor comida”. Ileana es Licenciada en Gastronomía y Maestra en Educación. Es una apasionada de la salud y la cocina saludable. Cuenta con experiencia en cocina fría, bocadillos y food styling además de haber impartido cursos de técnicas culinarias para nutriólogos, diseño de menú y asesorías nutrimentales.