Enseña a los pequeños, a comer de forma saludable

“Enseñar a los niños a elegir una vida saludable es esencial para crear adultos saludables” 

 

Adquirir malos hábitos desde temprana edad es una enorme desventaja competitiva. En la infancia resulta sencillo comprender cómo funciona la alimentación en nuestro organismo y cómo aprovechar sus beneficios y reducir, al máximo, sus efectos nocivos (sobrepeso, colesterol, hipertensión y un sin fin de enfermedades). No es tan difícil cómo se cree y afortunadamente muchos de nosotros hemos tomado conciencia y se los inculcamos desde chiquititos.

 

Lo primero que tenemos que recordar es que nuestros pequeños (sobrinos y nietos incluidos) son nuestro propio reflejo: imitan lo que hacemos, somos su ejemplo a seguir. Por tanto, es SÚPER importante que en casa se lleve una dieta equilibrada y nutritiva para que adopten esta forma de vida como propia.

 

Procura que en todas las comidas principales e incluso en el lunch o los snacks siempre haya vegetales, frutas, sopa y cremas naturales, proteínas, granos, carbohidratos. Incluir variedad de alimentos es vital en esta etapa de crecimiento.

 

Apostar por recetas multicolor es lo mejor para crear platos realmente nutritivos y bajos en grasa. Además, por mucho que a los niños les gusten los platos grasosos, fritos o empanizados (que no tiene nada de malo comerlos de vez en cuando) es básico  que no sea constante en su dieta diaria. Así su estómago se acostumbrará a otro tipo de alimentos y métodos de cocción.

 

Otra idea práctica es llevar a los niños a realizar las compras contigo, y juntos elegir los alimentos: será un momento perfecto para enseñarles las premisas básicas de una dieta saludable.

 

¡Cocinen juntos! Podrán descubrir cómo preparas lo que comen y cómo lo haces de forma sana. Puedes enseñarles trucos sencillos como las verduras al vapor, el uso de especias en las recetas (gran opción antes de poner kilos de sal), mezclar ensaladas y sabores para conseguir un plato espectacular o preparar un sándwich nutritivo con vegetales crudos y algo de proteína.

 

Si vives en una casa con jardín o tienes espacio suficiente, sería fenomenal que los niños aprendan a comer sano con alimentos de su propio huerto. De esta forma, pueden cultivar diferentes frutas y hortalizas y, después, disfrutar de su delicioso sabor en el plato. Sin duda alguna les encantará y se divertirán mientras aprenden.

 

Otra actividad divertida (sobre todo para los más chiquitos) es “la lista de los nuevos alimentos“. Escriban juntos en una cartulina o pizarrón todos aquellos alimentos que aún no han probado; el objetivo es ir tachándolos una vez que prueben alguno nuevo. De esta forma, aprenderán que hay una gran variedad de opciones y si son remilgosos podrán ganarse una estrellita o alguna estampa de algo que les encante para sentirse motivados y seguir atreviéndose a probarlo de todo.

 

Aquí te decimos algunas recetas facilísimas para los peques, alimentos ricos y refrescantes en estos tiempos de calor.

 

1. Las frutas y verduras

Si quieres que los niños consuman verdura y fruta: compra poca cantidad y mucha variedad (y no la dejes en el frutero sin lavar y desinfectar, porque si a los adultos nos da flojera lavarla y desinfectarla, imagínate a ellos). Lávalas, desinféctalas y ponlas en recipientes para que puedan tenerlas siempre a la mano en el refri: manzanas, peras, jícamas, mango, germen de trigo, jitomatitos cherry, zanahorias, papa y chícharos hervidos. Deja también a su alcance chilitos aciditos o chamoy. Te apostamos a que no lo cambiarán por otra cosa.

 

2. Paletas heladas de frutas

Compra moldes para paleta, corta frutas que les gusten, mezcla sus colores vivos, colócalas dentro del molde y luego rellena con agua para congelarlos por más de 4 horas. Obtendrás una hermosa paleta refrescante, nutritiva y con sabor natural para que tus hijos se acostumbren a comer poca azúcar. ¿Qué tal paletas de yogurt? Se hacen exactamente de la misma manera ¡Yomi! Por cierto, no olvides  comprar palitos de madera.

 

3. Gelatina

¿Sabías que la gelatina natural es proteína de la más alta calidad? Entonces, hagamos gelatinas de formas divertidas y de diferentes sabores para que los niños las coman cuando tengan antojito o calor. No hagas porciones grandes, es mejor pequeñas para que no las dejen a la mitad. Y si haces vasitos, pon antes de que cuajen una sorpresa: pasas, nueces, gomitas de oso, bombones y pedacitos de fruta. Mezcla las sorpresas para mayor colorido y sabor.

 

4. Palomitas caseras

Sí, escuchaste bien. Así como las preparaban nuestras abuelitas en la olla con mantequilla o aceite de canola; el maíz aporta una gran cantidad de fibra a nuestro organismo y acompaña perfectamente una peli o una tarde de tareas y estudio.

 

Si realizas constantemente este tipo de actividades garantizas aprendizaje, diversión en familia y muchas risas. Quizá también algún  desastre en la cocina pero, sin duda, muchos y buenos resultados a diario y en el futuro de los peques de la casa.

 

Y tu, ¿cómo haces para que tus hijos coman de manera saludable?Comparte con nosotros tus experiencias con los tags @Vegetalisos y #Vegetalistos #EleccionesInteligentes #Practico #Practicidad #PracticoYSaludable #Salud #Saludable #Sabor #Sabroso #AlimentateSanamente #AlimentosSaludables #EstiloDeVidaSaludable #Healthy #Food #OperacionSemanaSanta #Abril

 


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Por Vegetalistos.