¡Cuida tu mundo a través de lo que comes!

 

Cada vez con mayor frecuencia, nos topamos con una infinidad de indicadores que nos alertan, día a día, de las consecuencias en el corto y mediano plazo, de las acciones irracionales que hemos realizado para destruir nuestro entorno inmediato. Veíamos lejanos, y hasta ajenos, los temas del impacto ambiental y el cambio climático; sin embargo, hoy lo sentimos en carne propia con esos días de intenso calor, sequías y/o lluvias y granizo que antes no imaginábamos vivir.

 

El impacto ambiental no sólo tiene que ver con separar la basura, reducir nuestros deshechos diarios, limitar el consumo de agua y de energía. Una gran parte del cambio climático que vivimos es consecuencia de los sistemas actuales que nos proveen de alimentos: desde la cría de ganado y animales para generar fuentes de proteínas (carne, huevo, lácteos, etc.) hasta el cultivo indiscriminado de frutas, verduras y leguminosas que erosionan la tierra para abastecer la producción.

 

El abuso que hemos hecho al medio ambiente, en el terreno de la alimentación, es consecuencia de la sobrepoblación mundial, pero, sobre todo; de una dieta “sin pies ni cabeza” que busca más bien, el acceso a los alimentos en lugar de la nutrición; lo cual incide exclusivamente en la generación de sólo ciertas materias primas y alimentos, para mantener los niveles de consumo.

 

Una pequeña muestra de cómo, nuestra necesidad de alimentarnos, está incidiendo directamente en el deterioro de la Tierra la vemos en estos ejemplos:

 

1. Gracias al cambio climático, las estaciones se han modificado, los fenómenos meteorológicos se intensifican, la temperatura global aumenta logrando que las cosechas cambien y aparezcan la sobre producción o escasez cotidiana de frutas y verduras. Transportar, elaborar, empaquetar, distribuir los alimentos que consumimos en las grandes urbes, ataca en directo al equilibrio natural de nuestro planeta

 

2. Los gases del efecto invernadero aumentan por la producción de carne, alcanzando hasta el 18% del total en el planeta. Comer carne contamina más que usar el coche.

 

3. Al aumentar la temperatura global, las aguas marinas presentan el mismo cambio, los perímetros que se encontraron por siglos congelados, se están derritiendo, aumentando el nivel del mar,cambiando la salinidad del agua por acidez. Este efecto se aprecia en cambios en las especies marinas, modificando su desarrollo. Al mismo tiempo, la pesca está en estado de explotación acabando con especies al cortar los ciclos de vida naturales.

 

¡Y ya ni hablamos de las condiciones feísimas en que viven especies como pollos, cerdos, vacas o hasta peces de criadero!. Todo para alimentarnos.

 

Entre las tendencias en consumo de ingredientes y platillos de los últimos años, podemos apreciar la importancia del consumo racional de productos naturales; especialmente vegetales. Ya sea por moda,  por miedo a las consecuencias o incluso por prudencia y conciencia ambiental; debemos cuidar y atender la estrecha relación que existe entre las personas y el medio ambiente transformando nuestro consumo habitual en una dieta sostenible. ¡No hay otra opción!.

 

Una dieta sostenible tendrá un nivel de impacto medioambiental muy bajo, contribuirá a la seguridad nutricional y alimentaria de sus consumidores y, a su vez; ayudará a las generaciones presentes y futuras a llevar una vida saludable. Esta alimentación, en concordancia con la naturaleza, posee características de accesibilidad y justicia, es culturalmente aceptable, segura, saludable y optimizará el uso de recursos naturales. (FAO)

 

¿En qué forma podemos seguir alimentándonos saludablemente sin afectar nuestro planeta? Aquí algunas sugerencias para lograr una dieta sostenible en tu día a día:

 

* Consume local y variado

* Consume las porciones y comidas necesarias y suficientes para tu edad y actividades diarias.

* Incrementa tus raciones de vegetales, locales y de temporada.

* Come en casa, y si puedes, en familia. Disfruta cada bocado que llevas a tu boca, aprécialo, agradécelo.

 

Mantén un estilo de vida saludable. Ya lo mencioné al principio de este post. Que no seas tú la responsable del fin de nuestro mundo como lo conocemos: lleno de vida y recursos para aprovecharlo y devolverle todo lo que nos da.

 

Con Vegetalistos, contribuyes a tu salud y a sostener un mundo limpio, asegurando el futuro de tus hijos y posiblemente de sus hijos. Prueba nuestros productos en cada uno de tus alimentos diarios. Elige de forma inteligente una vida increíble y saludable.

 

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Por Ileana López Monterrubio para Vegetalistos  | “Segura de que la mejor vida, viene de la mejor comida”. Ileana es Licenciada en Gastronomía y Maestra en Educación. Es una apasionada de la salud y la cocina saludable. Cuenta con experiencia en cocina fría, bocadillos y food styling además de haber impartido cursos de técnicas culinarias para nutriólogos, diseño de menú y asesorías nutrimentales.