Recetas con propósito (parte 4). Servicio y carnes.

 

En las reuniones sociales donde los alimentos son el pretexto para sentarse a compartir alrededor de una mesa, como en las festividades de fin de año, existe un elemento que en estos tiempos parece pasar inadvertido pero que persiste como un infaltable: el servicio de los platillos.

 

Particularmente para estas especiales fechas convidar a nuestros semejantes con preparaciones propias o encargadas, con sabores hechos a la medida para la nostalgia y el gozo, simbolizando amor, unión y compañía, el tipo de servicio más común, según el protocolo de mesa clásico, es el de tipo inglés.

 

Dicha categoría incluirá la presentación completa de la pieza o platón en la mesa: desde ensalada, pasta, hasta la carne y postres, enseguida el anfitrión servirá a cada invitado una porción con la promesa de no limitarse a una ración.

 

A pesar de casi estar en desuso, los modales, la etiqueta y protocolos de comportamiento en la mesa aún serán válidos para demostrar educación, interés por la ocasión, compañía e invitación al compartir los alimentos.

 

Posiblemente, si la cena o comida implica un gran número de invitados se optará por un bufet o autoservicio, algo un poco más informal.  Lo importante será “vestir” la mesa con vajilla, cubiertos, mantelería, complementos y presentar a todos los participantes los alimentos para indicar que pueden servirse lo que gusten. De esta forma los anfitriones mostrarán con una ceremonia gastronómica cuán importante es recibir y convidar a sus invitados.

 

Ahora bien, el contexto de servicio que te platiqué en los párrafos anteriores es el preámbulo para tocar el tema de las proteínas navideñas. Ahhhh… esas deliciosas carnes, de todos los tipos y recetas. Su variedad radicará en el presupuesto con el que se cuenta y en la pericia de quién las cocinará u ordenará.

 

El vocablo proteína viene del griego protos: primero. Así de importantes son para nuestra salud. De forma general, para una persona adulta, sana, se recomienda una ingesta diaria de .8 gr por kilogramo que pese, considerando la actividad física que realiza, siempre y cuando las consuma junto con los demás nutrientes necesarios.

 

En México existen dos platillos navideños que contienen proteínas y que hacen las delicias de todos al finalizar el año, tanto en el momento de la cena como en el famosísimo recalentado: pavo y pierna de cerdo. Algunos hogares contarán con el jamón, pollo, pescado y otros a algún corte de carne de res u optarán por legumbres y más vegetales.  Y reafirmo la idea de este artículo que es: no afecta la ocasión lo que pongas en la mesa, lo valioso será compartirlo.

 

Volviendo a la costumbre mexicana, a pesar de no ser originaria del país, la pierna de cerdo se sirve comúnmente. Esta es aderezada con una mezcla espesa de chiles hervidos y molidos, especias como canela, clavo, pimienta y sal. Se horneará hasta cocinarla completamente y se sirve en rebanadas. Suele acompañarse de ensalada o pasta con crema y la salsa de chiles al lado.

 

La otra opción, el pavo, se consume desde tiempos prehispánicos. Es muy rendidor y accesible. A partir de la mitad del siglo XX pasó a ser parte de la tradición navideña por “rebote” de las costumbres del país vecino del Norte, a pesar de ser un producto endémico.

 

Siempre ha estado presente en las ocasiones especiales como bodas o bautizos, sumergido en mole por económico y estar al alcance dado su fácil crianza. Se horneará relleno de carne molida de res o cerdo y charcutería picada, tipo picadillo dulce por la presencia de pasitas de uva, nueces, canela, pimienta y a veces comino. Acompañado con salsas tipo gravy, de vino blanco, cítricos o hasta con aderezo “al pibil”, puré o gratín de papas.

 

Y en este panorama de derroche gastronómico, haz #eleccionesinteligentes seleccionando tus favoritos en porciones adecuadas a tu estilo de vida y salud. Te propongo no olvidar tus propósitos de comida sana en las fiestas, manteniéndote cerca de la celebración, pero lejos de lo que no te hace bien, con lo siguientes tips:

 

1. Reduce significativamente las calorías al inyectar el pavo para ablandarlo antes de hornear, con caldo de pollo o de carne sin grasa en lugar de vino o grasa.

2. No olvides tus horarios de comida, siempre ¡gánale al hambre!

3. Bríncate la botana que contenga azúcares o harinas refinadas, ve directo a los vegetales, siempre cuentas con las botanas Vegetalistos como jícama, zanahoria, betabel, apio o pepinos baby en lugar de las frituras o panecitos, pastitas, etc. Etc.

4. Si estás decidida a aprovechar el recalentado en torta o sandwich, resérvate a una porción de pan, de preferencia integral, o sáltate el acompañante y disfruta el guiso tal cual.

5. No sofrías con aceite o manteca la salsa para la pierna, sólo deja espesar hirviéndola, así restarás calorías innecesarias a tu platillo.

6. Acompaña tus proteínas con el doble o triple porción de vegetales, elige ensaladas o vegetales al vapor, siempre.

7. Elige los trozos de carne sin grasa.

8. Come despacio, a tus horas y disfruta el momento. Sé feliz en tu presente.

 

Y tu.. ¿Cómo acompañas las proteínas en tus cenas decembrinas? Compártenos tus fotos de cena decembrina saludable con los tags: @Vegetalisos y #Vegetalistos #EleccionesInteligentes #Practico #Practicidad #PrácticoYSaludable #Saludable #Salud #Sabroso #Sabor #AlimentateSanamente #AlimentosSaludables #EstiloDeVidaSaludable #Healthy #Food #Diciembre #Navidad #Christmas #Familia #FelizNavidad #AñoNuevo

 


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Por Ileana López Monterrubio para Vegetalistos  | “Segura de que la mejor vida, viene de la mejor comida”. Ileana es Licenciada en Gastronomía y Maestra en Educación. Es una apasionada de la salud y la cocina saludable. Cuenta con experiencia en cocina fría, bocadillos y food styling además de haber impartido cursos de técnicas culinarias para nutriólogos, diseño de menú y asesorías nutrimentales.